"Pequeños en población, pero gigantes con el balón"

Dani Bruna: «Esta pesadilla sólo va a durar un año».

16-06-2017

La filosofía de Dani Bruna es muy clara. «Prefiero que al final del partido, mi equipo haya hecho más méritos que el rival para ganar; la suerte existe, pero hay que buscarla. Si un equipo se merece sacar los tres puntos, son pocas las veces que se le escapará ese objetivo».

 

El entrenador elegido por la Junta Directiva del Andorra Club de Fútbol para regresar a Tercera División es Daniel Bruna Triviño. Un joven técnico de 33 años y profesor de educación física en el zaragozano colegio de Santo Domingo de Silos.

 

La pasada campaña Dani Bruna formó parte del cuerpo técnico del CD Robres junto a Diego Allueva. Siendo uno de los artífices de la sobresaliente temporada del conjunto monegrino, con el que ya consiguieron hace dos temporadas el ascenso a Tercera División a falta seis jornadas para finalizar la competición.

 

El nuevo técnico minero se hizo cargo de un Segunda Benjamín a la temprana edad de 17 años, ese fue su primer equipo y desde ese día no ha dejado de entrenar pasando pacticamente por casi todas las edades y categorías del fútbol base aragonés. Siendo un gran conocedor del mismo. 

 

Dani Bruna ha entrenando siempre en su «casa», el Santo Domingo de Silos hasta que hace tres temporadas se hizo cargo del CD Oliver de División de Honor Cadete. Hace dos campañas debutó en categoría senior con el CD Robres. La primera temporada en Regional Preferente, logrando el ascenso y la pasada en Tercera División, acabando en octava posición a tan sólo nueve puntos del play off.

 

Cuando los chicos de su edad jugaban al fútbol, Dani Bruna ya entrenaba. De hecho dirigió al Juvenil Preferente del Santo Domingo de Silos con 22 años. Bruna forma parte de esa estirpe de entrenadores que se hicieron técnicos casi sin vestirse de corto. Un jugador cuando cuelga las botas y decide coger la libreta puede aportar su experiencia como futbolista pero en ocasiones tan sólo se queda en eso, porque el haber sido un buen jugador no te asegura llegar a ser un buen entrenador y es que saber y enseñar son artes bien distintas. O como dijo Arrigo Sacchi: «No sabía que para poder ser jinete se necesitara haber sido antes un caballo», cuando en su presentación oficial con el Milan un periodista le recriminó el hecho de no tener un pasado como futbolista profesional.

 

Dani Bruna tenía varias ofertas cuando llegó la llamada del Andorra Club de Fútbol y el técnico no se lo pensó. Bruna se mostró muy ilusionado con el proyecto que se le puso delante. «Entrenar al histórico Andorra es un orgullo». Así como el reto de devolver al conjunto minero a la categoría nacional. 

 

La filosofía de Dani Bruna es muy clara. «Prefiero que al final del partido, mi equipo haya hecho más méritos que el rival para ganar; la suerte existe, pero hay que buscarla y, aunque predomina siempre el resultado, el cómo conseguirlo es importantísimo, ya que si verdaderamente un equipo se merece sacar los tres puntos, son pocas las veces que se le escapará ese objetivo, y merecerlo no siempre es tener el balón o los tiros a puerta, también es la concentración, la fuerza de grupo, la implicación tanto en ataque como en defensa. Creo que la base de un gran resultado final en la temporada es mirar el partido próximo, el entrenamiento próximo. Cada domingo, preparar el siguiente duelo con ilusión desde la pizarra técnica, darlo todo en cada entrenamiento en el césped y sacar lo mejor de los jugadores, así como también, anular las virtudes del rival. Deportivamente saber competir con los rivales, ponerles las cosas difíciles y tener ese hambre como equipo, no relajarnos y no fallar con equipos que quizá a priori parezcan inferiores a nosotros».

 

Fuente: www.andorracf.com